El
Gobierno del Distrito Federal acaba de anunciar un aumento en la tarifa del
metro que entrará en vigor el próximo 13 de Diciembre. Un aumento que de ningún
modo se justifica pues al analizar sus principales argumentos vemos cómo
manipulan la información en torno a esta medida para hacer creer que el aumento
es necesario.
Esta semana el
gobierno capitalino mandó realizar una consulta ciudadana en la que cerca del
60 % contestó que estaba dispuesta a pagar más por el costo del boleto del
metro a fin de que se obtuviera por ello mejor calidad en este vital
transporte. Sin embargo, no hay que perder de vista algunos detalles, además de
la cuestionable manera en que se llevó a cabo tal encuesta, a los usuarios se
les pregunto si estaban dispuestos a pagar más para con ese presupuesto mejorarlo.
Importa destacar que esta clase de preguntas como muchas otras realizadas por
varias encuestadoras que laboran para el gobierno, sesgan la información y así
mismo la respuesta obtenida, pues en cualquier servicio las personas se
encuentran dispuestas a pagar más por un mejor servicio, pero el que en el caso
del DF la infraestructura del metro mejore, está por verse.
Quienes
apoyan esta medida argumentan además de la supuesta mejoría que el gobierno
subsidiaría más de la mitad del costo de la nueva tarifa. Además de continuar
con el apoyo a madres solteras, discapacitados, etc. pero lo que no dicen es
cuánto perciben por el pago de espacios publicitarios y cuánto capital entra de
locales comerciales, algo que, aunado a los ingresos por la taquilla, hace
menor el subsidio que el gobierno supuestamente paga.
Aunado
a esto cabe recordar el personal que dejó de requerir el metro cuando empezaron
a utilizarse las taquillas electrónicas, reduciendo así el gasto en sueldos.
Finalmente, como argumento más “sólido”: el metro de la ciudad de México es el
más barato del mundo. No obstante, el comparativo lo hacen sólo tomando en
cuenta el tipo de cambio contra el dólar y no contra las percepciones que
perciben los usuarios, es
decir, no toman en cuenta qué porcentaje del salario mínimo cuesta un boleto
por viaje, pues si lo hicieran se darían cuenta de que es el mas más caro tanto
de los países de la OCDE como de toda América Latina.
Sin mencionar que el costo del metro debería seguir siendo el “más económico”.
Y más cuando se trata de una administración como la de Mancera que presume de
ser muy progresista.
Como
pudimos ver, los argumentos dados por el jefe de gobierno capitalino, Miguel A.
Mancera se desmoronan con sólo analizar cada uno de ellos, por lo que consideramos
que no es justo ningún tipo de argumento que justifique el alza de la tarifa
del metro, pues pegará indirectamente en los ya golpeados bolsillos de los
usuarios. Tampoco debemos olvidar, que el siguiente año se pagará más por
productos de consumo básico, limitando aún más las probabilidades que tienen
para tener un mejor nivel de vida.
Escrito por: Sandra Fernandez y Carlos Zermeño
